GUÍA
Cuándo ir al médico por problemas sexuales y cuándo buscar apoyo psicológico
Cuando algo no va bien en tu vida sexual, la primera duda suele ser: ¿es mi cuerpo o es mi cabeza? En consulta, la respuesta sincera casi siempre es que hay un poco de las dos cosas. En esta guía verás qué síntomas conviene que revise primero un médico, cuáles no deben esperar, qué hace cada profesional y en qué momento tiene sentido buscar apoyo psicológico o de pareja.
Dolor nuevo o creciente, sangrado tras las relaciones, flujo o llagas, cambios recientes en la erección o ligados a un medicamento: primero, el médico. Una erección de horas o un dolor testicular brusco es urgencia. Valorado lo físico, el apoyo psicológico encaja con la ansiedad o la pareja.
¿Primero el médico o el apoyo psicológico?
Los problemas sexuales casi nunca tienen una sola causa. Las guías clínicas recuerdan que la sexualidad depende del cuerpo, pero también de las creencias, la educación recibida, la relación de pareja y la mirada de la otra persona. Por eso, separar un problema en algo solo físico o solo psicológico casi siempre se queda corto.
El motivo para empezar por el cuerpo es sencillo: algunos síntomas pueden ser el primer aviso de un problema de salud que no conviene pasar por alto. La guía de la Asociación Americana de Urología, por ejemplo, señala que los problemas de erección son un marcador de riesgo de enfermedad cardiovascular y de otras afecciones, como la diabetes, y que deben valorarse teniendo eso en cuenta. Lo que parece ansiedad puede tener una causa física, y lo que empezó por una causa física puede mantenerse por la ansiedad.
Señal, a quién acudir y con qué rapidez
Esta tabla no sirve para diagnosticar nada. Es una orientación sobre a quién tiene sentido acudir y con qué rapidez ante las señales más habituales. Si dudas, consultar antes siempre es la opción más segura.
| Señal | A quién acudir | Con qué rapidez |
|---|---|---|
| Erección de más de 3 o 4 horas; dolor testicular brusco e intenso | Urgencias | De inmediato; llama a emergencias si hace falta |
| Retraso de la regla con sangrado anormal y dolor en la barriga o la pelvis | Urgencias o médico ese mismo día | El mismo día, sin esperar |
| Sangrado después de las relaciones o entre reglas (aunque sea una vez) | Ginecólogo o médico de familia | Pide cita pronto; no lo dejes pasar |
| Flujo anormal, llagas, ampollas o bultos en los genitales, o ardor al orinar | Centro de salud sexual, médico de familia, ginecólogo o urólogo | En pocos días; sin relaciones sin preservativo hasta la revisión |
| Dolor nuevo o que va a más durante las relaciones | Ginecólogo en mujeres, urólogo en hombres | Pide cita sin retrasarlo |
| Un cambio reciente o progresivo en la erección | Médico de familia o urólogo | Cita en las próximas semanas |
| Un cambio que empezó con un medicamento o anticonceptivo nuevo | Quien te lo recetó o tu médico de familia | En cuanto puedas; no lo dejes por tu cuenta |
| Pérdida reciente de deseo con cansancio, ánimo bajo u otros síntomas físicos | Médico de familia; profesional de salud mental si lo principal es el ánimo | Cita en las próximas semanas |
| Causas físicas ya valoradas, pero siguen la ansiedad, la evitación o la tensión en pareja | Psicólogo clínico, profesional de salud mental con experiencia en sexualidad u orientación de pareja | Cuando te veas con ánimo; no es urgente |
Síntomas que conviene llevar al médico
- Dolor nuevo o que va a más: el dolor frecuente o intenso debe valorarse para descartar una causa ginecológica o urológica. Tienes más detalles en la guía sobre el dolor en las relaciones.
- Sangrado después de las relaciones: casi siempre se debe a algo sin gravedad, como cambios en la superficie del cuello del útero, pólipos, sequedad o infecciones. Aun así, como a veces puede ser señal de algo más serio, conviene revisarlo siempre.
- Flujo, llagas, ampollas o ardor al orinar: están entre los síntomas de las infecciones de transmisión sexual. Muchas infecciones no dan ningún síntoma, así que hacerse pruebas también tiene sentido si tu pareja tiene síntomas o te preocupa una relación sin preservativo.
- Un cambio brusco o progresivo en la erección: cómo empezó y si se mantiene igual o va a peor son pistas importantes para el médico. Que empeore puede apuntar a problemas de salud, sobre todo cardiovasculares, que hay que atender. Lo explicamos en la guía sobre la erección y la ansiedad por rendimiento.
- Pérdida reciente de deseo junto a otros síntomas: las enfermedades del corazón, la diabetes, el hipotiroidismo, la depresión y la ansiedad pueden afectar al deseo. Que el deseo no vuelva a su nivel habitual después del parto también merece comentarse con el médico. La guía sobre el bajo deseo sexual explica los altibajos normales.
- Cambios ligados a un medicamento: empezar o dejar algunos medicamentos puede cambiar el deseo, la excitación o el orgasmo. Entre ellos están algunos para la tensión arterial, para la salud mental, los hormonales y los anticonceptivos hormonales. En lugar de dejarlo por tu cuenta, háblalo con quien te lo recetó para valorar juntos las opciones.
¿Qué hace cada profesional?
- Médico de familia: un buen primer paso si no sabes por dónde empezar. Revisa tu salud general, pide las pruebas necesarias y te deriva a quien corresponda.
- Ginecólogo: valora el dolor, el sangrado, el flujo, la sequedad y los cambios tras el parto o en torno a la menopausia.
- Urólogo: atiende los problemas de erección y eyaculación, el dolor o los cambios de forma en el pene o los testículos y las molestias urinarias.
- Centro de salud sexual o de ITS: hace pruebas de infecciones de transmisión sexual y las atiende, a menudo sin necesidad de derivación.
- Fisioterapeuta de suelo pélvico: tras la valoración médica, trabaja con el dolor o la tensión de la musculatura pélvica que acompaña a algunos problemas sexuales.
- Profesional de salud mental: un psicólogo clínico, un psiquiatra o un terapeuta con experiencia en sexualidad trabaja con la ansiedad, el ánimo bajo, las experiencias pasadas y las dinámicas de pareja. Contamos qué es la terapia sexual en otra guía.
Lo físico y lo psicológico suelen ir juntos
Una de las frases que más escucho es: "El médico no me ha encontrado nada, así que debe de ser todo psicológico". No es así. Que no aparezca una causa física no hace menos real lo que te pasa, y que aparezca tampoco resta importancia a la parte psicológica.
Las guías lo reconocen con claridad. Incluso cuando se hablan opciones médicas para los problemas de erección, se recomienda plantearse la derivación a un profesional de salud mental para reducir la ansiedad por rendimiento e integrar lo que se hace en la vida en pareja. En la salud sexual de las mujeres también puede proponerse la derivación a un terapeuta sexual, u orientación individual o de pareja, a la vez que se sigue la atención médica. Pistas como seguir teniendo erecciones al despertar pueden sugerir un componente psicológico, pero por sí solas no lo demuestran.
El orden que suelo proponer es casi siempre el mismo: que primero se revise el cuerpo y, después o a la vez, se trabaje la parte emocional y la relación.
¿Cuándo encaja el apoyo psicológico o de pareja?
Si un médico ya te ha valorado y no hay nada urgente, el apoyo de un profesional de salud mental, por tu cuenta o en pareja, puede ser buena idea cuando:
- El problema aparece en situaciones concretas, con una persona concreta o en épocas de estrés.
- La preocupación por la próxima vez, estar pendiente de ti o evitar los encuentros ocupa más que el propio problema.
- Las diferencias de deseo, los resentimientos o los temas que no se pueden hablar están desgastando la relación.
- Una experiencia pasada no deseada o dolorosa hace difícil la cercanía.
- Hay ánimo bajo, ansiedad constante o problemas de sueño.
Si has vivido una experiencia sexual sin tu consentimiento, queremos que sepas que no es culpa tuya. Si ha sido hace poco, acudir a un servicio de salud es importante para tu salud y para tus opciones, y un profesional de salud mental con formación en trauma puede acompañarte a tu ritmo.
Cómo preparar la consulta
En consulta se habla de estos temas a menudo, pero los nervios pueden hacer que se te olviden cosas. Prepararte un poco ayuda a sacar partido a una cita que suele ser breve:
- Anota los síntomas
Durante unos días, apunta cuándo empezó, con qué frecuencia pasa, si se mantiene o va a peor y en qué situaciones se nota más.
- Haz una lista de medicamentos
Incluye los recetados y los que compras sin receta, vitaminas y suplementos, tu método anticonceptivo y todo lo que hayas empezado o dejado hace poco.
- Reúne tu historia de salud
Tensión arterial, diabetes, colesterol, tiroides, operaciones, partos, lactancia o menopausia, además de tu consumo de alcohol y tabaco.
- Cuenta cómo estás
El médico puede preguntarte por tu ánimo y tu relación, no solo por el cuerpo. Decir si hay estrés, tristeza o tensión facilita la valoración.
- Escribe tus preguntas
Pregunta por las posibles causas, para qué sirve cada prueba y cuál es el siguiente paso. Si te cuesta decirlo en voz alta, puedes leer tus notas.
- Pregunta por la exploración
Tienes derecho a saber antes cómo será, a ir con alguien de confianza y a decidir junto con tu médico.
Si tu pareja quiere acompañarte, suele ayudar; las guías también recomiendan incluirla en la valoración y en las decisiones cuando es adecuado. Si prefieres ir sin compañía, también es una decisión tuya.
Preguntas frecuentes
¿A qué médico ir por un problema sexual?
Si no sabes por dónde empezar, el médico de familia es un buen primer paso. Ante dolor, sangrado o flujo, las mujeres pueden acudir al ginecólogo; ante problemas de erección, eyaculación o testículos, los hombres pueden ir al urólogo. Los centros de salud sexual hacen pruebas de infecciones de transmisión sexual y las atienden, a menudo sin derivación.
¿Cómo sé si mi problema sexual es psicológico?
No se puede saber con seguridad desde casa. Que el problema aparezca solo en ciertas situaciones o con ciertas personas, o que sigas teniendo erecciones al despertar, puede sugerir un componente psicológico, pero no lo demuestra. Lo físico y lo psicológico suelen ir juntos, así que lo más seguro es una revisión médica primero y, si hace falta, apoyo psicológico.
¿Qué hago si sangro después de tener relaciones?
Consulta al ginecólogo o a tu médico de familia, aunque solo haya pasado una vez. Casi siempre se debe a algo sin gravedad, como cambios en el cuello del útero, pólipos, sequedad o una infección, pero a veces puede indicar algo más serio, así que conviene revisarlo. Si además tienes un retraso de la regla y dolor de barriga, busca atención ese mismo día.
¿Cuánto tiempo de erección es una urgencia?
Una erección que dura más de 3 o 4 horas es una urgencia; si tienes anemia de células falciformes, lo es una erección dolorosa de más de 1 hora. Una erección prolongada puede dañar el pene de forma permanente, por eso necesita atención hospitalaria inmediata. Ve a urgencias o llama a emergencias, no conduzcas tú y lleva los medicamentos que tomes.
¿Dejo un medicamento si afecta a mi vida sexual?
No lo dejes por tu cuenta. Algunos medicamentos pueden afectar al deseo, la excitación o el orgasmo al empezarlos o al dejarlos, pero dejarlos por tu cuenta puede afectar al problema de salud para el que los tomas. Apunta cuándo empezó el cambio y háblalo con quien te lo recetó: podrá revisar contigo el momento, la dosis u otras opciones.
¿Puedo ir al psicólogo antes que al médico?
Puedes, pero si tienes síntomas físicos como dolor, sangrado, flujo, llagas o un cambio reciente en la erección, es importante no retrasar la valoración médica. Un psicólogo clínico también te preguntará por esos síntomas al principio y, si hace falta, te pedirá que vayas antes al médico. Una valoración no sustituye a la otra: se complementan.
Fuentes
- American Urological Association. Erectile Dysfunction: AUA Guideline (2018). www.auanet.org se abre en una pestaña nueva
- ACOG. Your Sexual Health. www.acog.org se abre en una pestaña nueva
- NHS. Vaginal bleeding between periods or after sex. www.nhs.uk se abre en una pestaña nueva
- NHS. Sexually transmitted infections (STIs). www.nhs.uk se abre en una pestaña nueva
- NHS. Low sex drive (loss of libido). www.nhs.uk se abre en una pestaña nueva
- NHS. Priapism (painful erections). www.nhs.uk se abre en una pestaña nueva
- NHS. Testicle pain. www.nhs.uk se abre en una pestaña nueva