GUÍA

Por qué pensar demasiado se vuelve un círculo: ¿por qué la mente vuelve al mismo sitio?

Repetir una conversación en la cama por la noche, sopesar una decisión cien veces, no encontrar el final de las frases de «¿y si…?»… Pensar demasiado es algo que casi todo el mundo vive en algún momento, pero a veces se convierte en un círculo que se alimenta a sí mismo. Esta guía explica cómo funciona el círculo y muestra un único paso pequeño que puedes probar una vez.

RESPUESTA BREVE

Pensar demasiado es un pensamiento repetitivo sobre el futuro («¿y si…?») y el pasado («¿por qué lo hice?»). Las preguntas abstractas no tienen respuesta y apartar un pensamiento puede reforzarlo. Notar el círculo es la primera habilidad.

¿Qué es pensar demasiado?

Pensar demasiado es que el mismo tema dé vueltas y vueltas en la mente, y suele ir en dos direcciones. La que mira hacia delante son las frases de «¿y si…?», que llamamos preocupación. La que mira hacia atrás son las preguntas de «¿por qué dije eso?, ¿por qué soy siempre así?». Ambas empiezan como búsqueda de una respuesta, de tranquilidad o de sensación de control; pero cuando empiezan a dar vueltas, normalmente no aportan información nueva.

¿Por qué el círculo se alimenta a sí mismo?

  • Creer que pensar ayuda: una creencia como «si no le doy vueltas estaré desprevenido» o «tengo que seguir pensando hasta resolverlo» se convierte en la razón para mantener el círculo.
  • Preguntas abstractas: preguntas amplias y juiciosas como «¿por qué soy siempre así?» no tienen una sola respuesta; la mente da vueltas mientras la busca.
  • Intentar reprimir: empujar un pensamiento fuera suele hacerlo más visible; la investigación muestra que la supresión a menudo devuelve el pensamiento.
  • Evitación: la preocupación a veces funciona como una forma de huir de una emoción más incómoda, por eso alivia un momento y se mantiene a largo plazo.
  • Silencio y cansancio: cuando se apagan las distracciones del día, los pensamientos pueden llegar con más fuerza, sobre todo de noche.

La diferencia entre pensar y dar vueltas

El pensamiento útil suele tener un final: una decisión, un plan o la frase «ahora mismo no tengo nada en mis manos». El pensamiento que da vueltas no tiene final; cada respuesta engendra una pregunta nueva. La diferencia suele notarse aquí: cuando terminas de pensar, ¿puedes escribir un paso, o te quedas más cansado y más inseguro?

El pensamiento útil termina con un paso o con «ahora mismo no tengo nada en mis manos»; el que da vueltas termina con una pregunta nueva.

Un paso pequeño que puedes probar una vez

Este método puede no servirte; no hace falta forzarlo. Si lo que da vueltas en tu mente tiene que ver con un suceso muy aterrador o doloroso, o te desbordan las imágenes, no hagas este ejercicio de escritura y acude a un profesional de salud mental. El conjunto de habilidades, de la pregunta abstracta a la frase concreta, apartar pensamientos y dirigir la atención sin luchar, se trabaja paso a paso en sesiones breves en el programa para pensar demasiado.

Cuándo buscar apoyo

Si los círculos de pensamiento interfieren claramente en tu funcionamiento diario, tu sueño o tus relaciones, duran ya meses o van con un ánimo bajo, tiene sentido acudir a un profesional de salud mental. Los pensamientos que empezaron tras una experiencia difícil y vienen con imágenes también conviene llevarlos a un profesional. Para más detalle, consulta la guía cuándo pedir ayuda profesional por la ansiedad.

Preguntas frecuentes

¿Qué es pensar demasiado?

Pensar demasiado es que el mismo tema dé vueltas y vueltas en la mente: la versión hacia delante es la preocupación de «¿y si…?»; la versión hacia atrás es el cuestionamiento de «¿por qué lo hice?». Suele empezar como búsqueda de una respuesta o de tranquilidad, pero al dar vueltas no aporta información nueva y agota.

¿Cómo puedo dejar de pensar demasiado?

Forzar un pensamiento a que se detenga suele reforzarlo. Direcciones más útiles son notar si el pensamiento mira hacia delante o hacia atrás, probar a convertir la pregunta abstracta en una frase concreta y devolver la atención a un ancla sin discutir con el pensamiento. Ningún método ofrece un resultado garantizado.

¿Pensar demasiado y preocuparse es lo mismo?

Se mezclan. La preocupación suele tratar del futuro («¿y si…?»), mientras que pensar demasiado también gira hacia el pasado («¿por qué lo hice?»). Ambas son formas de pensamiento repetitivo, y algunas de las mismas habilidades pueden usarse en las dos.

¿Por qué pienso más por la noche?

Durante el día las tareas y las distracciones bajan el volumen de los pensamientos; de noche, con el silencio y el cansancio, los pensamientos pueden sentirse más fuertes y más grandes. Darle a la preocupación un lugar durante el día, lejos de la cama, es uno de los enfoques que se prueban para esto.

¿Sirve escribir mis pensamientos?

A algunas personas convertir una pregunta abstracta en una frase concreta les hace sentir el pensamiento más claro y menos borroso; a otras les da igual o escribir se convierte en un ritual. Ningún método sirve para todos; si escribir te abruma o quieres reescribir una y otra vez, déjalo.

¿Cuándo debo acudir a un profesional?

Acude a un profesional de salud mental si los círculos de pensamiento interfieren claramente en tu funcionamiento diario, tu sueño o tus relaciones, duran ya meses, vienen con imágenes o incluyen pensamientos de hacerte daño; en una emergencia, llama al número de emergencias de tu zona.

Fuentes

  1. NHS Every Mind Matters. Anxiety. www.nhs.uk se abre en una pestaña nueva
  2. American Psychological Association. Worry. www.apa.org se abre en una pestaña nueva
  3. NHS. Cognitive behavioural therapy (CBT). www.nhs.uk se abre en una pestaña nueva
  4. National Institute of Mental Health. Anxiety disorders. www.nimh.nih.gov se abre en una pestaña nueva